Con el verano a flor de piel, los niños de vacaciones y pasando mas tiempo en el exterior, la aplicación de los protectores solares se convierte en un habito diario tanto en los pequeños como en los adultos. Es común ver a personas con la cara blanca blanca como Gasparín, en un intento de protegerse de los implacables rayos solares, sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicinas, FDA, por sus siglas en ingles, publica un preocupante estudio que sugiere que muchos de los ingredientes de muchos de estos productos podrían entrar al sistema sanguíneo.  Concluye que los efectos en nuestra salud son aún desconocidos.

Los científicos investigaron cuatro de los mas comunes ingredientes de los protectores solares, avobenzona, oxybenzona, octocrileno y ecamsule querían saber si una vez en la sangre, pasaban los estándares propuestos por la FDA en 2016, los cuales son de 0.5 nanogramos, es decir una cantidad tan pequeña pero tan pequeña que podría equivaler a un gran de sal, el estudio arrojó que después de un día de aplicación, los niveles de estos cuatro ingredientes excedían los propuestos por el gobierno y lo que es mas desconcertante es que estos niveles aumentaban conforme las personas volvían a aplicar el protector solar en su piel.   Es estudio se hizo en el interior, es decir los participantes no estuvieron expuestos ni al calor, ni al sol, de haber sido así, los resultados pudieron haber sido diferentes. La FDA impuso nuevas regulaciones para la industria de estos productos y si para Noviembre de 2019 estas compañías no presentan suficiente evidencia sobre la seguridad de por lo menos 12 ingredientes en estos productos, serán retirados del mercado.

Este estudio no debería desalentador en el uso de protectores solares, hay otros productos a base de minerales que son considerados seguros, los principales ingredientes en estos son óxido de zinc y dióxido de titanio.

Los protectores solares no son considerados medicamento, por lo tanto, su proceso de aprobación no es tan exigente.